lunes, 17 de mayo de 2010

Lo mío es tuyo

Nada es mío.

Ni la palabra

Ni el horario

Ni mis huesos

Todos son de otros.

Otros que se esconden detrás de los semáforos

Que se menean mostrando los huesos del pasado

Otros que les encanta el porvenir y se sienten angustiados por la falta de una máquina del tiempo.

Nada es mío

Ni mis uñas

que ya no mordisqueo y ahora me crecen como dientes

Nada es mío

Ni lo obvio

Ni la nada que es una víbora

una madre que besa niños enfermos

Nada es mío y no por eso soy libre

Ni una paloma

Ni una pesadilla

Ni siquiera la vez que salí corriendo por el campo

- Esas piernas flacas eran de otros-

y arrojé el libro de Guillen sobre las cenizas de mi abuelo

Antes era un aeroplano y ahora soy un paracaídas

Pero nunca fui ninguno de los dos

Ni aeropuerto

Ni un hombre que se come la montaña al salir por la puerta de su casa

Ni la bandera fue mía

Ni los billetes que crece de los árboles como frutos maduros llenos de orín.

De seguro la ortografía nunca fue mía

Ni mucho menos tu culo aquella noche

Mi familia es de otro. De un albañil que sabe cuanto es la cantidad de cemento necesario para construir.

A otros les encanta reír. La ocurrencia va creciendo como moneda de oro. Ya vendrá la noche. Les aviso. Siempre es de noche.

Cuando subo al tren

la ventana es una cámara

Y filmo. Entre las sombras y las luces que se funden

Filmo lo único

Lo que se mueve

el odio

que toma todo mi cuerpo como si fuese electricidad.

10.0000 voltios.

Por suerte

no existe una máquina de movimiento continuo.

2 comentarios:

la secretaria dijo...

BRAVO

Acicalada dijo...

"Cuando subo al tren
la ventana es una cámara
Y filmo."
El San Martín es un buen cine donde dan cadapelícula quenitecuento.
Alto texto, dicen en mi barrio.